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De dónde sale The Foundery?

Al final, como las cosas que valen la pena, es todo una gran casualidad. Conocí el lugar hace unos años. Me invitaron a un workshop que organizaba Soul Sight una agencia de Design Thinking de unos amigos para Google y eDreams, y me enamoré del edificio! En ese momento lo gestionaba Impact Hub. Un tiempo después, estaba buscando nueva oficina para The Mobile Bakery, una agencia de desarrollo mobile de la que soy socio, y cuando surgió la oportunidad de instalarnos en Plaza Real no lo pensé ni un segundo. A partir de ahí, un año después de instalarnos Impact Hub quebró, surgió la posibilidad de quedarme con todo el edificio y… también la tomé!

La Plaza Real es uno de los puntos inevitables de las guías turísticas, pero cuál es la perspectiva de los barceloneses, cómo lo ves tú?

La Plaza Real tiene una historia fascinante, y para mi generación fue un icono de la Barcelona post-olímpica. Con las olimpiadas del ’92 se regeneró el barrio Gótico y muchos de nosotros prácticamente nos hemos criado en la plaza. Desde el Sidecar hasta el Pipa Jazz Club, la plaza fue el centro neurálgico del re-descubrimiento del barrio por parte de los propios barceloneses.  La plaza pasó por todos los estadios de la gentrificación: de hogar de familias de la alta burguesía, justo después de su construcción (finales del XIX principios del XX) a epicentro de un centro urbano degradado y peligroso, a hogar de artistas –como el cantante Lluís Llach o el arquitecto Oriol Bohigas-, y finalmente punto obligado de la Barcelona más turística. Pero siempre mantiene un punto auténtico, real, que la hace irresistible…

Y el edificio de The Foundery, en Plaza Real 18,  es en cierta forma un símbolo de ese proceso: desde 1992 hasta hace unos años el edificio fue la sede del estudio de arquitectura Martorell, Bohigas y Mackay –MBM-, uno de los más importantes de la ciudad y responsables en gran medida (especialmente su artífice, Oriol Bohigas) de la reinvención urbanística de la Barcelona olímpica.  De hecho, con The Foundery queremos mantener viva esa historia y de momento las paredes de la escalera siguen decoradas con planos y dibujos de Barcelona surgidos del estudio de arquitectura.

La verdad es que sí, subir las escaleras es una lección de historia! Tenéis el listón muy alto… Qué pensáis hacer con el edificio, qué aportará The Foundery a su historia?

Tal como vemos el edificio, ahora mismo es casi como un libro en blanco y nuestra misión es dotarlo de contenido. Por una parte, estamos en proceso de redecoración y rehabilitación del edificio. Queremos poner en valor su ubicación, el espacio y la terraza, que son soberbios, únicos! Merecen un interior cuidado y bien pensado. Y por otra parte, queremos situar el edificio en el centro de Barcelona: queremos que pasen cosas, queremos que lo que se diga y haga en The Foundery tenga interés, tenga repercusión y tenga protagonismo en un mundo en el que Barcelona empieza a destacar.

A qué mundo te refieres?

Al mundo digital, de la tecnología, de las startups, de capital riesgo y los business angels, que es un poco mi mundo. Barcelona está en un momento irrepetible, siento que estamos cerca del tipping point. Mucha gente habla de Barcelona como el potencial “Silicon Valley” europeo. Obviamente es una exageración, pero algo hay. Cuando un emprendedor piensa en dónde instalarse le preocupan varias cosas: coste de vida, facilidad de encontrar talento, entorno “business friendly”, acceso a financiación, etc. Y Barcelona puntúa muy alto en varios de esos tópicos. Algunos estudios dicen que Barcelona es la cuarta ciudad en Europa en la que más emprendedores se establecen, detrás de Berlín, Londres y Amsterdam, y creo que la tendencia está creciendo.

La famosa “marca Barcelona”…

Es que es verdad! La marca Barcelona es potentísima. Por mi trabajo llevaba unos años viviendo fuera, principalmente entre Nueva York y Rio de Janeiro, y tenía muchas ganas de volver a Barcelona. En Nueva York la gente me decía ¿qué haces aquí, si todos queremos irnos a vivir a Barcelona? Y tenían razón! La cuestión es que esta ciudad está en efervescencia, es el momento perfecto para que pasen cosas. Hay cada vez más talento de otros países instalándose en Barcelona, cada vez más emprendedores y profesionales del mundo digital que vienen a esta ciudad para emprender y disfrutar de nuestra calidad de vida.

Veo que este es un proyecto muy personal. Qué hay de ti en The Foundery, qué tiene que ver el edificio con tu actividad profesional, cuál es tu momento?

Es cierto, la visión es un poco romántica! En este momento de mi vida, solo quiero ocupar mi tiempo en proyectos y objetivos que realmente me llenen y tengan sentido para mi, que me apasionen! Yo estudié derecho y periodismo, y siempre me he dedicado a emprender proyectos y negocios, casi siempre relacionados con tecnología y contenidos. He vivido 10 años en Madrid con varios proyectos propios, desde un periódico hasta una agencia de estrategia y desarrollo de proyectos mobile. Desde mi “exit” de la última startup que emprendí, hace 3 años, decidí darme unos años “sabáticos” y me dediqué a trabajar en proyectos de transformación digital para grandes grupos de medios de comunicación. En estos últimos tres años he trabajado en los periódicos y revistas del grupo Globo, en Brasil, en un gran grupo de revistas en Nueva York, en uno de los principales medios de Perú o en la televisión pública de Georgia, por citar solo algunos. Todos los proyectos tenían algo muy esencial en común: aplicar mi experiencia en las startups, en nuevas narrativas digitales, en el desarrollo de medios online y mobile, y en procesos de transformación digital.

Al volver a Barcelona, a principios de año, se me ocurrió que la mejor forma de dar sentido a Plaza Real 18 era centrándome en el mundo que me apasiona: el mundo digital, los medios y el periodismo. The Foundery es un proyecto vivo y tiene que ser un compendio de mis propios intereses y los de todas las personas que integran el proyecto, desde mi socia Laura Fornell, hasta los cracks the The Mobile Bakery –Dany, Marc, y todo su equipo de genios, cuya media de edad no pasa de los 27 años!-, pasando por todos los coworkers.

Y se está cumpliendo el sueño?

Se está cumpliendo en parte. Como todos los proyectos, necesita una parte de maduración, pero uno puede sentir la energía de la comunidad que estamos construyendo… Ahora, en una semana cualquiera en The Foundery se aprende a programar, en el aula de Skylab, se desarrollan estrategias y proyectos de aplicaciones móviles, en The Mobile Bakery, se mentorizan las startups tecnológicas incubadas, se organizan meetups en el Lounge o en el Rooftop acerca de Blockchain y las cryptocurrencies, programmatic advertising, nuevos modelos de negocio de digital media o, en las semanas del Mobile World Congress, se organiza una de las mejores fiestas de Barcelona…

En unos meses, con el proyecto de rehabilitación terminado, además de todo lo anterior contaremos con un área de club con servicios de bar para poder acompañar a nuestros miembros en los afterwork, con una terraza rehabilitada, con capacidad para albergar eventos privados y públicos, y una colección de oficinas, salas de reuniones, zonas de workshop y lounge, y un programa intenso de eventos formativos sobre las 3 o 4 áreas verticales: periodismo y el futuro de los medios, blockchain, tecnología y negocio digital y emprendimiento social.

Insistes en el periodismo y el futuro de los medios, claramente parece que es uno de los principales objetivos del proyecto, es así?

Sí, sí. Específicamente, aparte de la pura reforma física del edificio (the Foundery será un referente de diseño de interiores!), mi objetivo es convertirlo en un actor importante en el mundo de los medios de comunicación, en Barcelona pero con proyección en el exterior. Me preocupa muchísimo el futuro de los medios, del periodismo. El modelo de negocio de los legacy media está agotándose y una sociedad sin medios o –peor aún- sin confianza en el periodismo, representa una amenaza importante para nuestra sociedad.

Por eso una parte importante de The Foundery tiene que ver con eso: me gusta imaginar parte del espacio como una gran newsroom moderna, experimental, con un montón de periodistas, editores, developers y gente de marketing digital, una aceleradora de proyectos de digital media, un laboratorio de nuevas narrativas y un centro de formación para periodistas digitales. Ese es el sueño…

En este momento estamos estructurando la captación de coworkers; me encantaría ser la sede de los corresponsales de medios extranjeros en Barcelona, por ejemplo, y albergar a bloggers y medios digitales disruptivos, especialistas en data journalism, developers, diseñadores y UX specialists, pero también de inversores y startup mentors. También estamos trabajando en un programa de contenidos para hacer eventos, meetups y formación, para aportar valor a la comunidad y promover espacios de reflexión e innovación.

 

https://www.gofoundery.com/

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